Ian's profileNABOURIAN EL ARGONAUTAPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
LA PIEDRA ROSETA DEL SILENCIO...En el largo espacio que media entre dos palabras puede hallarse el vacío más absoluto o la llave maestra que permite abrir un fabuloso mundo que permanecía en secreto. Todo depende de nuestra voluntad de crecer o de destruirnos. Jamás supe entender, y me pesa, el por qué en igualdad de condiciones ciertas personas tienden a crecer y otras a autodestruirse. Lo que si que sé es que siempre le di mucha más importancia a ese espacio supuestamente vacío de contenido, que a las propias palabras. Siempre supe leer esos silencios como si poseyera la piedra Roseta del lenguaje del silencio. En cambio cuanto me costaba y cuanto me cuesta entender las palabras. Se me ocurre comparar dicho espacio con la bastedad del desierto, en el que la ausencia de sonido te pone en contacto con tus instintos más primitivos y con tus pensamientos más ocultos. Ciertamente, intentar leer los silencios es como caminar por un largo desierto en el que no existen indicaciones y en dónde el ritmo lo fijas tú. A mí me gusta adentrarme en esa vastedad de tierra y caminar sin rumbo, pero con la seguridad de que voy a llegar a un oasis en dónde colmar mi sed de conocimiento. En esos momentos de silencio he visto llorar sin tan siquiera derramar una lágrima física. He visto el miedo agazapado entre un cúmulo de palabras bravuconas e insolentes. He percibido la valentía y la determinación en personas que eran tachadas de cobardes. En esos instantes los oídos pierden todo su sentido y no son válidos para escuchar el trasfondo del silencio. Lo que cobra sentido es la fuerza de una mirada, pero sobre todo es el corazón quien lee esos silencios, quien interpreta y traduce esa difícil lengua oculta. ¿Acaso no es cierto que con una mirada tierna se puede calmar la ansiedad de un perfecto extraño? Sí, es extraño para nuestros ojos, nuestros oídos, nuestro tacto, pero en cambio no es extraño para nuestro corazón. En ese momento no son válidas las palabras, la desesperación sale a la palestra y se hace dueña de la situación; cualquier comentario sólo puede provocar más ansiedad. En cambio es la fuerza de esa mirada, conectada al corazón, la que interpreta las necesidades, la que genera la empatía necesaria para entender al otro. Nuestra soledad y los problemas cotidianos son como un rumor continuo en nuestra mente que no nos deja descansar. Es cuando logramos silenciar ese barullo, cuando aceptamos cuanto nos sucede, cuando logramos encontrar la paz. Y en medio de ese desierto silencioso no es que los problemas hayan desaparecido, sino que cobran su justa importancia y nos encaminamos, sin rumbo, sin brújulas, pero seguros de que el propio silencio nos llevará por cientos de caminos que al final siempre acabarán aportándonos auto conocimiento. Aunque con el paso del tiempo perdemos la inocencia inherente a la juventud y la desconfianza a las palabras se va afianzando, algo va cobrando fuerza: nuestra capacidad de escuchar con el corazón. PERDIDO EN EL PARAISOMe siento perdido en el paraíso de los sueños realizables,me muestran el camino, veo indicativos,pero ninguno de ellos me conduce a parte alguna.No llevo brújula que me indique latitudes certeras. Estoy en medio de la nada más absoluta, pero los paisajes que me rodean son tan tangibles, tan reales... Me detengo, salgo del camino y me siento en la hierba. El viento acaricia mi cabello y me susurra en los oídos con dulzura.
No puedo más que observar a los caminantes que por ellos transitan, la mayoría corriendo, tropezando con las piedras que otros les colocan... Sosegadamente otros, quizás los menos.... Puedo tocar el cielo de mis pensamientos con un solo dedo. Puedo transmitir miles y miles de mensajes en un diminuto instante , captar la harmonía y la discordia que contiene un segundo, para después separarlos sin que se altere ni un solo centímetro de mi ser, pero no puedo orientarme por el camino de la vida.
El cosmos, impasible, me contempla desde todas partes, con mi mente vago a través de espacios vaporosos e infinitos, pero mi cuerpo me retiene en espacios materiales y tangibles... ¿Dónde está la realidad? Mi mente y mi corazón me llevan a otros mundos. Mis ojos me retienen anclado al camino de los pesares, la hermosura que lo envuelve es como una sirena que me canta sinuosamente para luego atraerme hacia sí y mantenerme prisionero de sus encantos. No tengo respuesta alguna y las preguntas que rondan por mi mente no podrían ser contestadas ni en un millar de vidas.
Finalmente no me queda más remedio que compaginar ambos mundos. Por la mañana caminaré y aprenderé a vivir con todas esas realidades que tanto me han costado asumir. Por la noche navegaré a través de los océanos de mis pensamientos. Y no cejaré en el empeño, aunque tenga que volver mil vidas más, sabré el por qué, tal es el objetivo de mi vida, como ya lo fue en otras tantas y tantas, en las que me retiré del camino para observar a caminantes de otros tiempos pasados y olvidados. Lanzaré al universo el mismo mensaje, quizás el único que no se pierde en la nada, el que todos compartimos sin saberlo, el que nos une finalmente en un solo pensamiento.
VIEJAS PROFECIAS, NUEVAS PROFECIAS, PROFECIAS DE SIEMPRE...El espíritu de Alejandro ha sido aprehendido por falsos paladines de la civilización. Mientras en Occidente se pone el Sol, un nuevo Oriente despunta atreviéndose a abrir las puertas que un día le cerraron para siempre. Cuan equivocados estaban aquellos que pensaban que sólo con la “razón industrial” podrían acallar la evolución humana. Ignoraron las filosofías que impregnan sus sociedades, la paciencia que les otorga el saberse de paso, la asunción de la existencia de innumerables vidas en las que apostar por conseguir la llave que abra la puerta. Aquí y ahora ellos han conseguido la llave que más temprano que tarde nos lleve a converger de nuevo, porque esa convergencia no es nueva, ya existió en nuestros orígenes. El cambio llegará muy a pesar de las resistencias de quien se sabe en retroceso. Antes de ese cambio se nos vendrá encima tiempos difíciles en que parecerá que el fin de la especie humana estará próximo, pero no será más que un espejismo alimentado por los propios caballeros “defensores” del inmovilismo, los paladines del anti Alejandro. Serán tiempos en que la defensa del óleo sagrado, que da sentido a la civilización, enmascarará la lucha por el agua vendita. Pero el aceite no puede mezclarse con el agua, flota sobre ella, como lo ha hecho en nuestros mares durante este corto pero intenso período de religión industrial. Período en el que los hijos de la tierra prometida se han aliado con quienes secularmente han querido su destrucción para juntos adorar al becerro de oro que un día les fue prohibido. Los puros utilizan el brazo del Sol poniente para asestar la última estocada al hijo de Ciro. Son tiempos de contradicciones, en que una mentira por el hecho de ser repetida puede más que un millón de verdades. Tiempos en que las iglesias han perdido la exclusividad en su intermediación entre los cielos y la Tierra, y en los que el dinero ha substituido a Dios (¿acaso Dios no fue siempre eso?). Tiempos tan contradictorios que estando Dios más alejado que nunca del hombre, éste utiliza su nombre para eliminar a los librepensadores.Sí, los cambios llegarán muy a pesar de las resistencias de quienes se saben en retroceso. Muy a pesar de las alianzas anti natura. Los caminos que un día fueron destruidos, los puentes que fueron volados para separarnos de quienes moran en la otra orilla serán de nuevo tendidos, el mapa intuitivo que un día fue borrado de nuestra memoria volverá a ser dibujado, y con él volveremos a surcar libremente el universo, sin necesidad de intermediarios que nos los interpreten. Pero esta no es la profecía de un pobre loco inadaptado, no, no es mi profecía. Ni siquiera obedece a un anhelo (que siempre existió). Nace de lo más profundo de mi intuición que no ha podido se r acallada ni cegada, porque la razón, el hecho diferencial que nos ha llevado hasta este preciso instante no tiene sentido alguno sin nuestra voluntad innata de ir más allá de la simple aceptación de lo inamovible. Es esta una vieja profecía, una nueva profecía, una profecía de siempre... ALEA IACTA EST, es cuestión de suerte si tú quieres...Es cuestión de suerte si tú quieres. Puedes caminar por el camino, a tientas, sin observar los márgenes. El páramo de la vida se extiende ante ti, y la suerte siempre te acompaña danzando caprichosamente en la palma de tu mano, decantándose ahora de un lado, ahora del otro. Tu fortuna no está en el extraño trébol cuadrifolio que mora entre la hierba, él sólo debiera recordarte que todos somos únicos y frágiles. El Sol siempre iluminará tus pasos, reflejando la sombra que te acompañará por siempre. A un lado del camino ella, del otro todo cuanto está por venir. Nada más existe excepto tú y el camino, y cuanto crees ver en los demás, no es más que una ilusión, una recreación de tus propios miedos. No suele existir malas intenciones sino malas interpretaciones. Todos somos observadores en potencia, un sin fin de almas sin un rumbo fijo, un GPS sin un destino fijado. Es cuestión de tiempo el que encontremos otras almas afines, junto las que tumbarnos a un lado del camino. Arrancaremos una brizna de hierba y la colocaremos entre nuestros labios, mientras escuchamos al otro hablar un poco del pasado y mucho del futuro. Nuestras sombras aprovecharán para escaparse por unos instantes y jugar a juegos prohibidos, ocultos entre la hierba alta. Siempre será tu sombra la que tome la iniciativa, la que infrinja las normas. Y no te equivoques, siempre serás tú quién acabarás yendo tras ella. Las apariencias siempre han engañado y al final nada resulta ser lo que parece. Tardarás más o menos, pero al final siempre te acabarás despidiendo de ese nuevo camarada al que quizás, con un poco de empeño, volverás a encontrarte en otro tramo del camino. De nuevo emprenderás la marcha y te adentrarás en bosques, atravesarás montañas salvajes y llegarás a ciudades prodigiosas, centros del saber, y te encontrarás en sus ágoras observando el transito nervioso de sus gentes. Ellos te ignorarán, en cambio tú serás consciente de cada uno de ellos, consciente de ser el centro absoluto en ese momento. No esperes a que se acerquen a ti, no te encomiendes a la suerte, acércate tú, háblales del camino, pregúntales por su quehacer. Recuerda que la suerte es como tu sombra, que sigue danzando en la palma de tu mano, y que eres tú quién has de ir en busca de ella. Olvida las viejas y anquilosadas enseñanzas: tienta la suerte, juega con ella, modélala, háblale de tú a tú y después déjala marchar volando con un sencillo “hasta la vista”, porque tú sabes, yo sé, que realmente tú eres tu suerte. ALEA IACTA EST!
EL FUEGO, LA MENTIRA Y LOS NUEVOS PROFETASLa mentira nace de una pequeña llama que prende en las mentes incautas. Tiene un solo origen, pero va expandiéndose por simpatía hasta quemar una sociedad hasta sus cimientos. Cuando se inicia es prácticamente imposible apagarlo y sólo con el agua sagrada de la conciencia que mora en nuestros corazones, podemos exorcizar el espíritu de Goeebels y neutralizar a sus nuevos acólitos y a los profetas del pensamiento único y la unilateralidad.
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