Ian's profileNABOURIAN EL ARGONAUTAPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA

    Hay mucho más que romanticismo en la idea de resistir, de no doblegarse ante aquellos  que intentan usurpar nuestra memoria. Es un sentimiento real, es una opción de dignidad, la única que tenemos ante la barbarie que día a día se impone. Llegado el momento, nuestra resistencia se convierte en la mayor de las trascendencias. Algo nos impulsa a tomar partido por la verdad, aun a riesgo de morir.

    Existen momentos en nuestra corta existencia en que tenemos que dejar de vivir nuestras vidas corrientes y anodinas para tomar partido por la libertad, porque en los tiempos en que peligra, libertad significa mucho más que hacer lo que te apetece. Libertad es dignidad, es respeto, es vida, y salvar una sola vida supone salvar al mundo entero.

    Dignidad es lo que tuvieron los componentes de una célula resistente en la Alemania nazi, llamada “La Rosa Blanca”. Visto desde la perspectiva que te da el tiempo, no es que lo que hicieran pudiera dinamitar la base del titán nazi. Contaban con pocos medios, sólo se dedicaban a imprimir panfletos en los que denunciaban lo que sucedía en el frente. Sencillamente contaban la verdad a quien quisiera escucharlos. Finalmente fueron detenidos y condenados a muerte. Eran un puñado de  chicos y chicas jóvenes con ese sentimiento trascendente de resistir, de no darse por vencidos, de no aceptar el sí porque sí. Pero la verdad es peligrosa, mucho más destructiva que un millón de bombas, porque cuando se asume e interioriza, el mal no puede seguir arrollando nuestra voluntad. Y no hay nada más fuerte que la firme voluntad de resistir. Ante ella ni la destrucción física puede acallar nuestra ansia de libertad. Porque la libertad es inherente al ser humano, no es posible ser humano sin libertad. No es la primera vez que escribo sobre esto, puede sonar incluso repetitivo, pero es necesario que alguien se haga repetitivo, que insista en recordar día sí y día también que hubieron miles, millones de personas que resistieron y que gracias a ellas estamos aquí. Ellas nos recuerdan que no existe la libertad sin más, que la hemos de ganar día a día.

    La vida es un camino solitario, y la lucha por resistir añade aun más soledad si cave. Somos un conjunto de soledades aunadas, y eso en definitiva es lo que nos hace grandes.

    Lo repetiré continuamente, mientras me quede un solo aliento de vida: a pesar de todo aquí estamos y ante la aparentemente inevitable destrucción no hay arma más poderosa que la persistencia de la memoria.

     

     

    Dedicatoria:

     

    Audrey Hepburn  vivió la ocupación alemana de Holanda cuando tenía tan sólo doce años. Aun siendo tan joven y concienciada de lo que suponía la tiranía nazi, ayudó a la resistencia, salvando la vida de muchas personas. Mucho después, cuando su estrella comenzó a despuntar no dejó de acordarse de aquella época que la marcó por siempre. Ella siempre fue una resistente, en la guerra y en la paz, y luchó por causas que a la mayoría les era ajena. Querida Audrey, va dedicado a ti, estés donde estés…

     

     

     
     

    CAMINOS Y ENCRUCIJADAS...

    La vida es una mezcla de expectativas y falta de atención. Expectativas porque no paras de esperar, ansías que todos los sucesos posibles se materialicen. Sin embargo, mientras esperas, muchas cosas suceden a tu alrededor y pasan a tu lado, casi las puedes ver y tocar, pero pasan de largo sin tan siquiera haberlas probado. Quizás en esos sucesos que te pasan desapercibidos se encierran secretos insondables, pero no les has prestado atención pues no son explícitamente atractivos.

    Existen momentos en la vida que se presentan como una encrucijada en la que has de tomar una decisión vital. Mi experiencia me ha acabado enseñando que detrás de la aventura, tras las luces de neón no siempre se esconde la mejor de las posibilidades. Es más, muchas veces detrás de lo que a priori nos parece demasiado anodino puede haber algo o alguien que sencillamente está. Pero estamos acostumbrados a acontecimientos rápidos y fascinantes, por lo demás poco perdurables, y no valoramos el verbo ESTAR en toda su magnitud.

    ¿Cuántas veces no hemos perdido la cabeza y nuestro escaso tiempo persiguiendo la sombra de alguien a quien poco importamos? Ese alguien que magnificamos nos parece maravilloso precisamente por el hecho de resultar inalcanzable, y creemos que la dedicación de uno sólo de sus minutos equivale a un siglo. Quizás, en la sombra, hay alguien que para nosotros pasa desapercibido pero que nos mira con sigilo, que busca nuestra compañía, pero lo desechamos por no resultarnos tan atractivo. Otras tantas veces, esperamos reacciones de quienes nos rodean, buscamos que se preocupen, que nos hagan sentir queridos y admirados, y cuando no lo hacen caemos en el auto compadecimiento. Nos decimos que estamos solos cuando lo que realmente sucede es que estamos perdidos en la nebulosa de la expectativa. Quizás buscamos la atención de esos dioses que hemos encumbrado sin tan siquiera merecerlo, pero olvidamos que nuestra falta de atención nos está jugando una mala pasada. De repente surgen personas que nunca hubiéramos pensado que podrían tener un interés en nosotros y que resultan ser las únicas que en ese instante demuestran estar por ti. Es curioso, pero en esos momentos lo que antes nos parecía invisible toma forma e incluso puede llegar a parecernos atractivo, y te preguntas: ¿Cómo es posible que no me hubiera percatado de su existencia? Y existía, sí, pero tú sólo andabas preocupado de esperar y esperar…

    He de reconocer, no obstante, que a mis treintaytantos, lo que antes era expectativa, sin más, ha ido siendo substituido por la consciencia del expectante, o sea, del que se sabe que espera pero que ya no sólo se conforma con mirar sino que también quiere ver. Ahora no me conformo con lo que mis engañosos ojos me dicen, sino que también pregunto a mi corazón, y éste, ahora que estoy dispuesto a escucharlo siempre me responde que no me conforme con lo que parece ser sino que lo toque, que lo viva, que ponga toda mi atención y mis ganas independientemente del atractivo del embalaje que lo envuelve.

    Detrás quedan las oportunidades perdidas, lo que en su momento parecieron feos por mi parte, pero que hoy puedo asegurar que sólo era ignorancia. No tiene sentido volver atrás, intentar desvelar aquello que en su momento ignoré. Ahora sólo cabe esperar seguir el camino con esta lección aprendida, que no es poco. Estar atento a todo cuanto se cruza y mirar a los ojos de mi interlocutor, pues estos no engañan. ¿Dejar de tener expectativas…?

    ...No, quizás el secreto esté en poner toda mi atención

     

     

      

    DEDICATORIA:

    A alguien llamado X. que me prestó toda su atención y que realmente ESTABA, y a quién, cegado por mis expectativas vitales, ignoré pensando que la aventura que se presentaba en aquella encrucijada de caminos del 2004 tenía que ser necesariamente mejor. Obviamente me equivoqué. Estos días me he acordado mucho de ti, de cómo hubieran podido ser las cosas de haber tomado la decisión de quedarme contigo, pero precisamente así es la vida: tomar decisiones y aun habiendo errado levantarse y seguir, pues estamos en el camino, a pesar de todo. Tú me has inspirado este escrito.

      

    BAJO LA LLUVIA

    Estoy viendo llover, estoy viendo el cielo contraerse hasta formar un todo oscuro. Estoy viendo el cielo desahogarse con ganas, con alegría, dejándose llevar sin importarle lo que nosotros los mortales podamos pensar de él. No es una pataleta, no es una frustración mal conducida. Es demasiado inmenso para entender de limitaciones y conoce bien las formas de sacudirse el tedio. Hoy el cielo está presumido, se ha perfumado y huele a tierra y hierba fresca, se ha puesto su manto de nubes y ha salido a pasear. Yo me he puesto mi chubasquero y he salido a hacerle compañía. Hemos caminado en silencio durante largo rato, él arriba y yo abajo. Le he hablado de mi mundo interior, tal y como se le habla al cielo, con el pensamiento y con el corazón. Él posee el poder de descifrar las emociones, de interpretarlas sin necesidad de palabras confusas.  Le he hablado de lo que se esconde tras las apariencias, del pasado y del camino andado hasta el presente.

    Hoy estaba inquieto, nervioso, no sabía que sucedía hasta que ha comenzado a llover, y una serenidad me ha invadido quitándome ese peso de encima. He sido feliz paseando, mojándome, observando, pensando, soñando. La lluvia me inspira, me hace más humano, me despierta los sentidos, me hace sentir vivo como nunca…

    Estoy viendo llover, el cielo se contrae y se expande a la vez, y yo me siento libre y feliz y  no me siento solo porque sé que ese manto que me acompaña me une a todo, incluso a ti, que me estás leyendo es estos instantes. Las emociones no entienden de distancias y tú estás aquí conmigo acompañándome en mitad de la lluvia. ¿Puedes tú también sentirlo cómo lo siento yo?

     

        

    Viajeros del tiempo

    Vida apilada sobre vida
    fue demasiado poco, y de una
    poco queda; pero a cada hora se salva
    de ese eterno silencio algo más,
    un portador de nuevas cosas; y despecriable fue
    durante unos tres soles conservarme y atesorararme,
    y este gris espíritu anhelante de deseo
    de perseguir el conocimiento como
    una estrella feneciente,
    más allá del supremo confín del pensamiento humano.
     
    Puede ser que las vorágines nos arrastren,
    puede ser que hagamos puerto en las Islas Felices,
    y veamos al gran Aquiles, a quien conocimos.
    Aunque mucho se ha tomado, mucho queda,
    y aunque no somos ahora aquella fuerza que antaño
    movía cielo y tierra, aquello que somos, somos:
    un igual temperamento de corazones heróicos,
    vuelto débil por el tiempo, pero fuerte en la
    voluntad de luchar, de buscar, de hallar
    y de no cejar.
     
                                                                                Lord tennyson